A continuación saco un extracto de este trabajo de Shinzen en relación a “La Vía del Fluir” (ver pág 46-58).  Además, cuelgo el documento subrayando en amarillo las partes reflejadas más abajo.

…Por definición, el fluir no es algo inusual ni misterioso. Si una sensación cambia de intensidad (por ejemplo, se hace más fuerte o débil), eso es fluir! Si sus pensamientos se aceleran o se hacen más lentos, eso es fluir! Si las imágenes mentales aparecen y se desvanecen, se mueven, cambian o se hacen más animadas, eso es fluir!…

…Si algo parece ser estable, disminuya su reloj interno para acoplarse a su atemporalidad. Si algo está fluyendo, deje que ese flujo lo fascine, que le haga un masaje….

…Muchas manifestaciones del fluir son triviales e incluso molestas. Así que es natural preguntar “Qué es tan importante acerca del fluir?”…Dicho de manera breve, enfocarse en el fluir hace que las “hojas” de sus circuitos sensoriales se suelten y se articulen. Eventualmente todo su ser resplandece en el Campo Vibratorio del Espíritu…

…El Fluir viene en muchos sabores diferentes. Las formas principales del Fluir que a mi me gusta distinguir son el Fluir ondulatorio, el Fluir vibratorio y el Fluir de expansión – contracción. El Fluir ondulatorio es movimiento tipo olas, continuo, como una medusa, o una ameba, o una lámpara de lava, o un alga en la marea. Las personas comúnmente experimentan este sabor del Fluir en todo su cuerpo. Pero también puede ocurrir en la experiencia visual o auditiva…

…El sabor vibratorio del Fluir es como burbujas de champaña o chispas de electricidad…

…La primera experiencia del Fluir de una persona es usualmente en el espacio corporal. Más adelante empiezan a notar sabores del Fluir en los demás sentidos, incluyendo el proceso del pensamiento mismo. Claro está que no todo el mundo experimenta el Fluir en las formas que he descrito, y usted ciertamente no debe esforzarse por tratar de tener dichas experiencias. Sin embargo, si usted detecta el Fluir, bien sea como resultado de la meditación formal o como resultado de una situación particular, es importante entender lo que significa y cómo trabajar con él…

…Cuando un masajista hace su trabajo, sus dedos se mueven a través de los músculos y les transfieren energía. Así trabaja sobre los nudos y los grumos de los músculos. Esta es una buena analogía para el Fluir. Cuando usted deja que el Fluir trabaje sobre usted, la energía de sus ondas y vibraciones disuelve los grumos en la sustancia de su alma. Deshace los nudos en todos sus seis sentidos. Esto es el Flujo como purificador, algo que disuelve bloqueos, limpia impurezas, refina el núcleo de su esencia. Mientras esto sucede, puede parecer como si la sustancia misma de la conciencia se esta haciendo suave y porosa. Usted realmente puede sentir las ondas y vibraciones de annica revolviendo la mugre desde las profundidades de su alma. Parece entresacar esta lama interna, disolverla y luego excretarla. Usted literalmente puede sentir como su alma esta siendo purgada en un nivel muy profundo debido al fluir de la impermanencia…

…Otra faceta del flujo es la de integrador o unificador. Al comienzo de la práctica, nuestro trabajo es hacer distinciones. Tenemos que hacer una clara distinción entre la experiencia mental y la experiencia somática o corporal, de manera que cuando ambas emerjan a la vez, no se confundan. Así descubrimos que cuando somos capaces de distinguir estas dos experiencias con claridad, casi no se suman, y se hacen manejables, pero cuando se fusionan, entonces se multiplican y se hacen abrumadoras. Incluso, podemos aprender a separar la experiencia mental en pensamientos visuales (“Ver Adentro”) y pensamientos auditivos (“Oír Adentro”). Y podemos aprender a separar la experiencia somática en sabores corporales emocionales (“Sentir Adentro”) y sabores corporales físicos (“Sentir Afuera”).

…Todas estas son distinciones liberadoras…

…el flujo vibratorio de la impermanencia…

…Esto lo que se encuentra detrás de una aparente paradoja ¡aquellos que afirman que no hay una “cosa llamada el yo” usualmente tienen personalidades poderosas y bien definidas!…

…El mismo flujo de impermanencia que constituye la naturaleza del yo subjetivo (imágenes mentales, diálogo interno, y sensaciones corporales emocionales) también es la naturaleza de los sentidos físicos (es decir, objetos visuales externos, sonidos externos, y la sensación del cuerpo físico). En otras palabras, tanto el Yo del ser interior como el Otro (el no Yo) del mundo exterior están hechos de la misma cosa: De Flujo…

…Tomemos, por ejemplo, lo que en la medicina China se conoce como qi (chi, o ki), que se describe como un tipo de energía que fluye a través nuestro por ciertos canales regulares. Cuando se recibe un tratamiento de acupuntura, y realmente se sintoniza con lo que está pasando con las agujas, se tiene una experiencia conocida como deqi u “obtención del qi.” Se sienten ondas de expansión, contracción, vibración, saliendo de la aguja, haciendo algo que parece ser bueno para el cuerpo. Jamás se pensaría que esto tiene algo que ver con la noción Budista de la impermanencia, pero si.
según la teoría Budista, una persona descubre la revelación interior de la impermanencia al ser muy preciso y muy abierto a las cosas. Cuando el acupunturista coloca una aguja en su piel, esto produce una sensación de dolor, un pinchazo. No es una gran sensación, nada más fuerte que la picadura de un mosquito, así que es relativamente fácil estar completamente abierto a dicha sensación, especialmente si usted cree que la aguja le va a ayudar. Así que cuando a usted le ponen agujas en una sesión de acupuntura, es fácil tener ecuanimidad con estos pequeños pinchazos. También es muy fácil tener precisión respecto a ellos, ser muy conciente en cuanto a donde se ubican exactamente. Incluso tenemos un verbo en ingles (to pinpoint) que significa identificar con la precisión de un alfiler. Así que el recibir un tratamiento de acupuntura le brinda una experiencia automática de conciencia corporal precisa y ecuánime Comparando esto con la práctica de la atención consciente, cuando usamos el cuerpo como objeto de meditación, intentamos ser muy precisos acerca de las ubicaciones de las sensaciones y tratamos de tener ecuanimidad con ellas. En esencia, lo que estamos haciendo es tomar los dolores ordinarios que experimentamos al meditar, y los convertimos en un estímulo tipo acupuntura.
Entonces empiezan a vibrar y a esparcirse como olas a través nuestro, así experimentamos deqi, obtenemos el fluir del qi, que en el Budismo se describe como “percepción de la naturaleza impermanente de las sensaciones corporales”…

…Puesto de forma resumida, necesitamos del Espíritu y es el Espíritu quien nos masajea !…

…Cuando nos referimos al fluir, es muy importante darnos cuenta de que no es algo separado de la experiencia ordinaria. No existe un mundo especial de energía en flujo hacia el cual nos retiramos hasta vernos forzados a volver al mundo torpe y grumoso del día a día. Al contrario, el Fluir es el mundo normal y ordinario, solo que experimentado con una plenitud radical. En la ciencia de la iluminación, lo que se busca es la experiencia plena. Muchas personas que se topan con el flujo/energía no se dan cuenta de esto, así que caen en la creencia de que el Mundo es una cosa y el Espíritu es otra. Esto crea una dicotomía frustrante entre el Espíritu y la Materia, entre Dios y el Mundo. Esta es una equivocación bastante común, y de cierta manera es fácil entender por qué la gente puede caer en ella.

El Espíritu es la vida común y corriente experimentada con una profunda concentración, claridad, y ecuanimidad. Puesto de otra forma. Dios es lo que se siente cuando el mundo se experimenta “hasta la raíz”.

Cuando las personas experimentan el fluir en cualquiera de sus sabores – expansión, contracción, ondulación, vibración, burbujeo, electricidad, kundalini, etc. – hay una tendencia a querer enfocarse solo en eso. De verlo como lo “bueno”, el objetivo de la meditación. Pero el objetivo de la meditación es algo más profundo y sutil. El objetivo de la meditación es darse cuenta, es decir, es saber que la energía espiritual es simplemente lo que sucede cuando la experiencia ordinaria se recibe con una conciencia extraordinaria. Y al contrario, es saber que la materialidad de los
objetos, la sensación de que el yo es una cosa, y la rigidez del espacio que los incluye, son simplemente lo que le sucede al flujo del espíritu cuando se encuentra con la nebulosidad y la viscosidad de la conciencia no cultivada. Parafraseado a Einstein “La materia es energía congelada”

Para tener esta revelación, es necesario que experimentemos la siguiente secuencia una y otra vez:
1. Un evento sensorial ordinario y sólido emerge.
2. Lo recibimos con claridad y ecuanimidad.
3. El resultado (después de minutos o meses) es que se disuelve en flujo y en energía.

Pero para lograr esto, tenemos que estar dispuestos a observar aquellas partes de nuestra experiencia que aún están sólidas y separadas. Esto significa que tenemos que estar dispuestos, y de hecho entusiastas, acerca de el prospecto de enfocarnos en aquello que se mantiene sólido y opaco, y no solamente querer enfocarnos en aquello que es fluido y transparente. Así que cuando experimentamos flujo y energía, si solo deseamos experimentar esto, y no estamos igualmente interesados en observar la experiencia sensorial ordinaria – tacto, vista, sonidos, sensación emocional, imágenes mentales, diálogo interno, entonces nuestro sendero espiritual será limitante. Podremos disolvernos hasta cierto grado en el fluir, pero no podremos ir más profundo, ya que nuestro reactor espiritual se ha quedado sin combustible.

E = mc2 La fuente de energía espiritual (E) es la masa remanente (m) de las experiencias sensoriales emergentes ordinarias y opacas.

Así que la verdadera meta de la meditación se alcanza mediante un proceso dialéctico que alterna entre la disolución en el fluir de la nada y el descubrimiento de instancias más y más sutiles de solidificación.

La correlación entre la energía espiritual y la experiencia ordinaria es muy importante. Debemos observar cómo una experiencia ordinaria se convierte en olas de impermanencia una y otra vez – cien veces, mil veces, cien mil veces – antes de realmente poder creer que todas las experiencias ordinarias son de una naturaleza extraordinaria. Debemos hacer esto con tremenda paciencia, ecuanimidad, y apertura. Eventualmente interiorizamos el hecho de que toda experiencia que tenemos es impermanente. Últimamente llegamos a descubrir que no hay ninguna experiencia sensorial: solo hay un vacío que vibra. Al experimentar el flujo sin obstaculizarlo, la unidad del espíritu emerge. Cuando la experiencia se bloquea o se congela, la multiplicidad de la materia emerge. Y no hay absolutamente nada malo con el mundo de la multiplicidad y de lo material, siempre y cuando no sea el único mundo con el cual nos familiaricemos.

El ser claros respecto a esto nos permite entrar en la Conciencia No – Dual. Mientras usted realiza sus actividades durante el día, el vacío y la forma se matizan el uno al otro suave y continuamente. Incluso en las situaciones más complejas, intensas o mundanas, su conexión con las Fuente nuca está del todo cortada.

Para más información pinchar www.shinzen.org